Perdida y abandonada

A ella le gustaba seguir a su Amo a todas partes. Siempre unos pasos detrás. Siempre pequeña, oteando el desplante del esbelto cuerpo de su Propietario desde el contrapicado a que su escasa altura la obligaba. A ella le gustaba recorrer el mundo detrás de su Dueño, siempre con la pequeña placa dorada con la inscripción que la identificaba, seguirlo allá donde fuera, ya que no por otra razón había dejado la cálida tranquilidad de lo conocido para aventurarse en el nuevo mundo del sinvivir a su servicio. Y así transcurrió su vida, feliz siguiendo a su viajero Señor por estaciones de tren, hoteles, aeropuertos, taxis… Y a cualquier hora, ya fuera las cinco de la mañana o mediodía, ella podía ser requerida a abrirse para él. Y Él la penetraba con infinidad de cosas, hasta colmarla y hacerla sentir ahíta, llena, completa. A veces, una vez penetrada con los más inverosímiles objetos, él se sentaba sobre su cuerpo, oprimiéndola con su masculino peso, casi hasta no dejarla respirar. Y ella sentía su calor y hacía crecer el suyo desde el último rincón de su cuerpo. Así transcurría la vida de aquella pequeña sierva, feliz en su mínima expresión errante, hasta que un día Él la abandonó en aquel extraño lugar. Y ella se pregunto una y mil veces porqué. Y siguió añorándolo, llorando desconsolada, echando de menos a Aquel al que había seguido como una fiel mascota en los últimos dos años. Pobre maleta perdida, en un anónimo aeropuerto, de un desconocido país por una incompetente línea aérea…
Marzo 19, 2009 a 7:34 am
oh…que hermoso…..una sonrisa emocionada adorno mi rostro al leer esta pequeña historia…simple y tierna…
me ha enternecido esta noche, Señor…..
Marzo 21, 2009 a 6:33 pm
Eso es lo que ocurre cuando la maleta se “llena y completa” de cosas carentes de valor……su Dueño, no suele tomarse la molestia de recuperarla…..
Marzo 25, 2009 a 12:18 am
Marzo 28, 2009 a 11:35 am
Que relato tan conmovedor; y que hondo me llegó también el comentario de Elsa.
Un post divino!!!!
Besos borrascosos
Mayo 6, 2009 a 11:36 pm
Tal como dijo elsa, una maleta es perdida, olvidada, abandonada sin mas cuando su contenido carece de valor. Una sumisa es un bien preciado no una insignificancia, si en esas condiciones se encuentra la sumisa el Amo no es tal, eso tiene otro nombre.
Es mi humilde opinión- lo maravilloso de la entrega es el valor que le da el Amo.
Besos de flordelis {SAA}
Julio 24, 2009 a 5:58 am
Que terrible historia , adonde fue a parar la entrega de la,pobre sumisa … de que sirvio ese ofrecimiento total??? ser sumisa es acaso ser cualquier cosa’?? no es acaso algo tan intimo tan personal tan delicado…algo q no puede tomarse a la,ligera
Julio 27, 2009 a 2:10 am
Tienes razon absoluta flordeliz es una propiedad,maravillosa.