Ninguna falta sin castigo
- “En la rotonda, gire a la derecha, segunda salida,” dice Marta, con esa dura y metálica entonación que tanto excita a Juan Manuel.
- “Voy a ser un niño malo”, piensa el rebelde Juanma mientras gira a la izquierda, cuarta salida.
- “Cambie de sentido cuando pueda”, insiste Marta.
- “No quiero, Ama”, replica excitado el sumiso conductor.
- ¡Te he dicho que cambies de sentido, gilipollas! exige el GPS
-¿ Y como vas a castigarme Ama?
Dos horas después, con los pies destrozados , Juan Manuel llega al fin a la gasolinera.
- ¿Tiene una lata?, se dirige al empleado de la estación de servicio, …es que me quedé sin gasolina unos 10 kilometros más arriba.
-¿No le funciona el medidor de combustible?
- No…es que me despisté con el GPS, señalaba una gasolinera a solo 2 kilómetros de Quintanilla del Palancazo …
- ¡Allí nunca hubo una gasolinera!
Septiembre 3, 2008 a 3:27 am
Máquinas/os o humanos/as, estos sumisos/as acaban siempre por manipular a los Dominantes/as (es agotador escribir con política corrección…)
El pobre Juanma se destrozó los pies pero la erección con la que llegó a la gasolinera fue seguro del tamaño del surtidor.
Septiembre 3, 2008 a 9:37 am
Peor es destrozarse los pies andando por un camino equivocado o sin destino, mala. Al menos éste llegó a su destino.
Septiembre 3, 2008 a 1:31 pm
Todo es cuestión de opiniones, Señor (ya sé que la mía tiene el valor de una sumisa sin criterio o que no debiera tenerlo para que todo marchara bien) pero ¿no crees, que como dice una canción de Revólver, “es mejor caminar que pararse y ponerse a pensar”?
Si opinas lo contrario, por supuesto cambio de opinión en 0,2
Septiembre 7, 2008 a 1:21 am
joe como se las gasta Marta la GPS!