Ninguna falta sin castigo

- “En la rotonda, gire a la derecha, segunda salida,” dice Marta, con esa dura y metálica entonación que tanto excita a Juan Manuel.

- “Voy a ser un niño malo”, piensa el rebelde Juanma mientras gira a la izquierda, cuarta salida.

- “Cambie de sentido cuando pueda”, insiste Marta.

- “No quiero, Ama”, replica excitado el sumiso conductor.

- ¡Te he dicho que cambies de sentido, gilipollas! exige el GPS

-¿ Y como vas a castigarme Ama?

Dos horas después, con los pies destrozados , Juan Manuel llega al fin a la gasolinera.

- ¿Tiene una lata?, se dirige al empleado de la estación de servicio, …es que me quedé sin gasolina unos 10 kilometros más arriba.

-¿No le funciona el medidor de combustible?

- No…es que me despisté con el GPS, señalaba una gasolinera a solo 2 kilómetros de Quintanilla del Palancazo …

- ¡Allí nunca hubo una gasolinera!

4 comentarios para “Ninguna falta sin castigo”

  1. Máquinas/os o humanos/as, estos sumisos/as acaban siempre por manipular a los Dominantes/as (es agotador escribir con política corrección…)

    El pobre Juanma se destrozó los pies pero la erección con la que llegó a la gasolinera fue seguro del tamaño del surtidor.

  2. Peor es destrozarse los pies andando por un camino equivocado o sin destino, mala. Al menos éste llegó a su destino.

  3. Todo es cuestión de opiniones, Señor (ya sé que la mía tiene el valor de una sumisa sin criterio o que no debiera tenerlo para que todo marchara bien) pero ¿no crees, que como dice una canción de Revólver, “es mejor caminar que pararse y ponerse a pensar”?

    Si opinas lo contrario, por supuesto cambio de opinión en 0,2 ;-)

  4. joe como se las gasta Marta la GPS!

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