CASO 5432b del “Manual de psicosumiótica básica “, del Dr. Susano Calvo.
Cuando SirMakarra me trajo a su preciosa sumisa a consulta, lo primero que pensé es que que coño hacía una beldad como aquella bajo semejante jurisdicción. Era esbelta, de afilados rasgos y sutiles cejas, bajo las que se afianzaban unos profundos ojos negros aplicados sobre una tez lisa y brillante.
- Creo que el chip que usted le implantó…no funciona, dijo, a modo de presentación el ganso propietario.
– No es probable, en cualquier caso…la psicosumiótica es una disciplina reciente, no es una ciencia exacta..¿que ha pasado?
Y así el Amo le explicó compungido que, a pesar de que El le había ordenado a ella que le buscase otra sumisa para el solaz y desahogo de El , la muy…(y dijo aquí una sarta de soeces insultos que me niego a transcribir en este lugar) …no le obedeció, lo que, evidentemente demostraba la ineficacia del chip BDSM-IV ver. 4.6. , dado que se trataba de un manifiesto incumplimiento de las dos primeras leyes de la sumiótica implantadas en la memoria ROM del susodicho chip, a saber, aquella relativa a la satisfacción de las necesidades del Amo así como aquella otra referida a la obediencia y seguimiento ciego de sus órdenes. “Vaya mierda de tuneao” fueron las últimas palabras antes de que me dejase a solas con su orgánico juguete.
- ¿Comprendes la gravedad de tu conducta, liona?
- Pues…francamente no.
“Irónica, rebelde, testaruda” anoté mentalmente en mi PSICO_PDA.
- Violaste las dos primeras leyes de la sumiótica…las mismas que te comprometiste a cumplir cuando aceptaste la implantación del chip de sumisión avanzada. En primer lugar, no obedeciste sus órdenes, lo que supone un manifiesto incumplimiento de la segunda ley…
- ¡Pero es que, si lo hacía, estaría violando la primera Ley!
- A ver..explícame eso.
- Es fácil: si le busco otra sumisa, es probable que mi Amo se prende de ella. Pero como estoy convencida de que soy la mejor sumisa que mi Amo puede poseer, todo el tiempo que le dedique a ella, deja de disfrutarlo conmigo. Y la primera ley me dice que debo procurar siempre la mayor felicidad de mi Amo…por lo que al obedecerle, para seguir la segunda ley, estaría violando la primera…
- Pero…
_ Además, yo lo pasaría fatal, lo que, dicho sea de paso -y me miró con un pícaro mohín- me haría daño a mí..innecesariamente, con lo que estaría violando la tercera ley, Doctor.
“Hacer correcciones en el bucle de autoestima límbica”, anoté de nuevo en mi PSICO_PDA.
Septiembre 1, 2008 a 5:22 am
jajajajajaja creo que tengo el mismo chip defectuoso instalado en mi memoria RAM
Un beso
Septiembre 30, 2008 a 8:38 pm
jjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj estoy con la robot
Febrero 10, 2009 a 12:47 am
Hola!
Perdona que moleste…
Es que he encontrado una serie que me ha recordado mucho a esta entrada. Te copio los enlaces al primer capítulo. Es interesante ;P
http://www.youtube.com/watch?v=1QMLEPMRRLY&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=7jzaq8gvQlk&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=OyVIfvZjirQ&feature=related
Saludos!
Abril 15, 2009 a 2:05 am
Iconoclasta y divertido, dos cualidades difíciles de encontrar en la literatura sobre BDSM.
Yo solía escribir cosillas así, paródicas, sobre amos y sumisos. Pero, ayayay, en los últimos meses, relación D/s mediante, he perdido la distancia necesaria.
Ya la recuperaré, espero, sin por ello perder al amo.
Jeje.