El Amor es ciego
Ella no quería verlo. Cruzar su mirada con los ojos de Él sabía que podía resultar letal para su anhelo vital. Desde que lo conoció en aquel chat de pervertidos Amos y dóciles sumisas, Lucía decidió que mantendría las distancias, el protocolo. Ella quería adorar a un Dios, y a los dioses no se les mira directamente a la cara. Por ello, desde aquella primera vez en que El la hizo suya en aquel hotel urbano de diseño impersonal, Lucía siempre tuvo sus ojos tapados por un antifaz.
Y así siguió siendo durante aquellos tres años en que su dueño la poseía, semanalmente, los miercoles de 16 a 20 horas, calle Albahaca, antes General Queipo de Llano, número veintitrés , segundo izquierda.
Pero Dios empezó a desear aquello que aún no poseía. ¿Como serán sus ojos? ¿Serán verdes o azules, rasgados o redondos, de mirada penetrante o huidiza?. Él Conocia y disfrutaba de cada centímetro cuadrado de su piel, de cada rincón de su esbelto y sensual cuerpo, de sus hermosos labios rojos y carnosos, de su estilizada nariz aristocrática. Pero el rostro de su sumisa era un rostro sin mirada. La prohibición implicita de su mirada apenaba al Amo, convirtiendo a los ojos de su sometida en el objetivo al que dedicar todos sus anhelos.
Todavía pasó un año más, hasta que aquel acumulado e insatisfecho deseo pudo al fin con la firmeza de sus convicciones, con el autocontrol que Él ponía a cada acto de su vida, a la calma y flema con que se dedicaba a existir. Aquel maldito uno de Octubre, aniversario de la derrota republicana por las tropas fascistas, en la calle Albahaca, antes General Queipo de Llano, número veintitrés , segundo izquierda, el Amo arrancó la venda que ocultaba su rostro. Apenas si pudo entrever como una ráfaga instantánea de luz aquella visión celeste, antes de que ella cerrase los ojos.
El siguiente miercoles, ella no volvió a la calle Albahaca, antes General Queipo de Llano, número veintitrés , segundo izquierda, de 16 a 20 horas. Ni el siguiente miercoles. Ni los lunes, martes, jueves o sábados. Su sumisa se desvaneció. Había perdido su fé. Ella , tan poco cristiana, no podía adorar al Dios que se hizo humano.
Y es que cuando Él se hizo carne y habitó entre nosotros, resultó ser un Dios bizco, regordete, bajito, desdentado, calvo, de mirada inexpresiva y de expresión estulta.

Julio 20, 2008 a 12:21 am
Jejejeje…
Por éso yo no creo en Dios…
Yo adoro lo que hay de Dios en la persona que amo… y amo lo que hay de persona en el Dios que adoro. Porque no puedo adorar lo que no amo… O quizá porque simplemente no quiero…
‘El amor sin veneración solo es amistad’… Éso lei una vez.
Hoy nos cuentas tú lo que es la veneración sin amor….
zan
Julio 20, 2008 a 2:40 am
Gracias zan por tu omentario Creo que te mereces un puesto en mi lista de chicas malas.
Julio 20, 2008 a 4:42 am
¡Oh, Dios mío! Solo pensarlo da vértigo.
Enhorabuena, los textos son extraordinarios. Y muy graciosos, gran parte de ellos.
Julio 20, 2008 a 7:28 am
Gracias por el relato, siempre es una alegria encontrar nuevos posts suyos.
Cuánta verdad hay en que muy bien se puede adorar lo que no se ve… siempre me he preguntado si el BDSM podría ser una religión.
Un relato excelso, como nos tiene acostumbrados, ¡admirable!
Julio 20, 2008 a 10:50 am
Gracias meli, holandesa..por cierto, ¿no tenias tu un maestro y una escuela?
Julio 20, 2008 a 11:03 am
jajajaja!!!
Es increíble… Cómo voy leyendo, poco a poco, disfrutando, paladeando… Pero prevenida. Como cuando sabes que alguien tras la puerta va a darte un susto… Yo sabía que detrás de alguna letra me iba a esperar una carcajada… Leo despacito, empapándome de esa magia que vas creando hasta que explota en la risa… ¡me gusta tanto leer tus relatos!
Es curioso lo de la fe… Cómo somos capaces de crearnos Dioses terrenales, incluso, a veces, habiéndoles visto el rostro!! Tenemos un gran poder para ensalzar en pedestales que luego, inevitablemente, debemos destruir… ¡A mí me encantan las personas! Los Dioses, es lo que tienen, son irreales en su perfección… Casi mejor me quedo con la verdad de los humanos a los que quiero, estoy con Zan… jejeje
“A su imagen y semejanza”… Este Dios se saltó esa parte… jajaja…
Me estoy releyendo… ¡Qué chica de poca fe!
Un beso!!! Me ha encantado, de verdad!!!
Julio 20, 2008 a 2:10 pm
Masterdom, he recibido órdenes explícitas de tener un solo maestro, anoche mismo. Así que hora estarás entre mis vicios ocultos…
Julio 20, 2008 a 2:32 pm
Nada, nada holandesa, una sola carrera, un solo maestro, que no hay que dispersarse. Espero, con todo, que te des al vicio….
Julio 20, 2008 a 5:16 pm
Por supuesto, Masterdom, por supuesto. Aviso para navegantes, “mis vicios ocultos” es una categoría de mi blog, no una propuesta encubierta
Julio 21, 2008 a 12:10 pm
Julio 31, 2008 a 1:21 am
Mi primer relato y mi primer comentario. Ir leyéndolo refleja ni más ni menos todos y cada uno de los deseos y miedos que una aspirante a sumisa puede tener. Como telón de fondo el latente choque entre la realidad y el deseo…
Julio 31, 2008 a 1:32 am
No es igual pero este post se adapta perfectamente a mi situación, cuando vi realmente al AMO se esumó la MAGIA, perdió a Su sumisa y terminó mi búsqueda.
Un beso
Agosto 3, 2008 a 10:03 pm
Pues entonces AmoMasterDom, o el amor no es ciego o no era amor, y yo creo que el Amor si es ciego, como la Justicia que lo es.
En cualquier caso sí podría haber ido ahí, perfectamente, un… “Basado en hechos reales”
Muy bueno, salvo tanta repetición de la calle tal… nº tal…
Ay….esa gracia andaluza
Un saludo
Octubre 12, 2008 a 12:02 am
es un placer entontrar unos relatos tan buenos,mis mas sincera enhorabuena,un saludo.loba(TUS DESEOS SON ORDENES,TUS ORDENES SON MIS DESEOS)
Octubre 12, 2008 a 6:55 pm
Eso nos suele pasar cuando subimos a alguien a un pedestal olvidandonos que es un hombre. La protagonista no adoraba al hombre, ni al Amo, adoraba a un ilusion.
Por eso no quiero dioses a mi lado. Quiero hombres. Y quiero mirar siempre a la cara al Hombre y al Amo.